Lothar Semmlinger nació en Langensendelbach (Alemania). Muy pronto se inició en el aprendizaje de la construcción de instrumentos de cuerda.
Tras terminar su etapa escolar y bajo la dirección del maestro Albert Lang aprendió y desarrolló las enseñanzas de la luthería. Inmediatamente después, siendo muy joven, colaboró con Karl Hofner perfeccionando sus conocimientos y destrezas naturales.
En 1975, al acabar sus estudios de lutería, obtiene el titulo de “Maestro Artesano de Instrumentos de Arco” por la Cámara de Artesanos de Nurnberg. Como maestro trabaja cuatro años en Mohrendorf en la firma Dilk, y en 1980 funda su propio taller en Baiesdorf, lugar conocido, al igual que Mittenwald, por ser un centro de construcción de instrumentos con escuela de lutería.
En su taller empieza a construir sus propios instrumentos sin dejar de colaborar para Benedikt Lang, al que estaba muy ligado a través de su maestro Albert Lang. Más tarde, en 1994, se pone al frente de Benedikt Lang en Mitenwald por expreso deseo de la firma Lang. En ambos talleres empieza a construir, con su hijo Steffan y sus tres ayudantes, instrumentos de alta calidad dirigidos a los mejores solistas y concertistas.
Este maestro artesano se caracteriza por obtener en sus instrumentos un timbre acústico profundo con gran potencia sonora. Sus instrumentos recuerdan la calidad de los grandes instrumentos antiguos, tanto en su sonoridad como en su perfecto acabado.
Ha creado la reproducción de “La Dama de Miwa”, (auténtica joya artística, réplica del famoso violonchelo barroco del año 1623 del luthier italiano Tomaso Castelli), por la que ha recibido los mejores elogios.
Su último reto ha sido emplear nuevas maderas para sus instrumentos: álamo italiano. Esta madera es de gran belleza y sonoridad pero algo más blanda que el arce, razón por la cual no se ha utilizado en lutería.
Lothar se enamoró del color dorado de las piedras de nuestra ciudad (Salamanca) y obtuvo un barniz que sobre la madera de álamo italiano hace que los instrumentos tengan una textura visual similar a la piedra de Villamayor. Fruto de este enhechizamiento por la ciudad nace “El Salamanca”, el primer modelo original de contrabajo creado en el siglo XXI, y donado por el maestro Lothar Semmlinger a la ciudad de Salamanca, actualmente esta siendo utilizado por la orquesta de la ciudad de Salamanca.